5 de abril de 2017

Amor

Cuando comenzamos realmente a valorarnos y querernos, vemos mucho más claro como otros pueden traicionarse a sí mismos, con tal de no traicionar a otros. Permitiendo que el ego y el orgullo construyan un laberinto de sentimientos, del que difícilmente se podrá salir, sin darle paso al amor, el miedo juega evidentemente un papel fundamental, ya que no permite, apoyado por el ego y el orgullo que se avance. Hay confusión,  y mucha.

El primer paso es sincerarse con uno mismo, desde el alma, dejar el auto engaño y dejar que sea una vez más el corazón el que hable. Sin miedo a fracasar, habiendo aprendido que de alguna manera  u otra , todos hemos dejado muchas  veces, mudo al amor, porque el orgullo el miedo y el ego han gritado más fuerte. Las heridas sanan a medida que le damos cabida al amor,  que nunca se fue,  estaba esperando que cesara tanto ruido.  El amor no duele, el amor no tiene dudas, el amor es así,  diáfano, sincero, el amor verdadero  no se cansa, es paciente…  Cuando das la libertad plena,  aprendes el significado del amor puro. Es algo inexplicable.

Cuando decides, que no iras en contra de la corriente, si no a favor, todo fluye contigo mismo, te das cuentas que definitivamente, todo tiene solución. Al reencontrarme afirme , que todos nos movemos por algún sentimiento, miedo, rabia, culpa, orgullo, amor, furia etc  y es por esto que no podemos juzgar a otros , todos , todos, absolutamente todos, debemos asumir nuestras responsabilidades ante la vida y ante los seres que queremos, con la verdad, con la constancia  y con la esperanza de que todos podamos reencontrarnos y abrir de nuevo el alma.

Debemos amarnos, y entender que quien te ame, debe aceptarte como eres, debe dejar que te expreses  con libertad, debe dejar en pocas palabras que seas tú, y no como él quiere que tú seas, darte tu espacio, comunicarse y sobre todo respetarse. No puede haber dudas, ni dependencia, solo dos seres compartiendo su  propia felicidad.

1 comentario:

Adriana Calcines Fox dijo...

Es tan simple que parece complicado...