
Había una vez y dos son tres.. esta es una historia fuera de lo común, llena de cosas en la que muchos de uds seguro no creen, sin embargo yo desde ese día comencé a creer en muchas cosas que aún no he visto... son invisibles pero se que están por ahí en algún lugar.
Por allá en el año 84 mi papá ya con 73 años decidió viajar a su madre tierra, lo hacía religiosamente cada mes de Julio, pero ese año algo cambio... decidió sin ton ni son viajar en Marzo, cosa que nos saco de base a mas de una en la casa.Mi mamá siempre ha sido muy planificadora y muy ordenada en todas sus cosas, ella le dijo a mi viejo que se hiciera un chequeo con el cardiologo, que el no estaba bien para un viaje tan largo ( yo diría, larguisiiiimooooo, todavía lo estoy esperando casi 23 años después) El se negó, dijo "no iré a ningún médico, yo estoy bien , no me hace falta". Total que lo que parecía el viaje mas anhelado de su vida se dio sin muchos inconvenientes.
Una noche fría San Antoñera ( me acuerdo como si fue ayer) estábamos mis hermanas la mayor y la menor junto a la vieja viendo una novela, en cuanto la novela terminó, me dijo mi mama: "ve a tu cuarto y busca una almohada para que veamos la película que viene" y así fue, baje a mi cuarto solo que cuando abrí, o intente abrir la puerta algo mas fuerte que yo lo impidió, me dí el susto de mi vida, la puerta estaba trabada, o, algo o alguien la sujetaba por dentro, en ese momento comencé a llorar de una manera realmente descontrolada, no se que paso pero el corazón casi me explota,creo que en menos de dos segundos ya estaba en la cama de mis viejos llorando desconsolada, mi mamá no dijo ni media palabra después de que yo le comentará lo que me había sucedido, solo le dijo a mi hermana mayor que bajara a revisar.
Mi papá se dedicó mucho tiempo a entrenar a futbolistas con ganas de ser grandes, entrenó a los del equipo de fútbol de Los Castores, muchos de los cuales siguen viviendo en la zona, y de seguro recuerdan al viejo muy bien.Yo no me pelaba un entrenamiento,casi que me le guindaba de la pata para que me llevara a la hora que fuera donde fuera al entrenamiento.De hecho el fue alguna vez arquero de algún equipo en España cuando aún era joven,me acuerdo que hasta no hace mucho guarde sus guantes, que ya de tan roídos no servían ni de recuerdo...
Pero bueno no les hago más largo el cuento, mi hermana bajo a revisar como se lo pidió mi mamá, y para su sorpresa la puerta seguía sin abrir, pero mi hermanita la flaca de la casa, metió su cabecita para ver que era, y resulto ser un balón de fútbol que al parecer se había anclado en el piso e impedía mover la puerta como queriendo quizá decirme algo que no supe escuchar...eso fue a las 10 y algo de la noche, hora de Venezuela, y a esa hora en España mi papa se despedía de la vida... Estaba tan seguro de que se iría, que viajo a España el 5 de Marzo, llego el 6, lo hospitalizaron el 7 y se fue el 8 de Marzo del 84.
Ese día empece a creer, a creer en el amor y en su fuerza, empece a creer y sentir la soledad, empece a creer en el egoísmo, el egoísmo de la muerte que no pidió permiso antes de llevárselo, empece a creer en ese séptimo sentido que tenemos las madres, que es único (ella sabía lo que había sucedido) , empece a creer que estar aislada y sentirme totalmente sola era normal, en fin empece a creer en la vida por que vi que existía la muerte.
"La muerte ese otro mar esa otra flecha, que nos libra del sol y de la luna y del amor"
Aquí estoy ahora del otro lado del charco, sabiendo que la muerte quizá se la lleve a ella, a mi vieja ...y yo del otro lado otra vez, sin poder estar, pero tranquila después de haber aprendido también a decirle cuanto la quiero.
PD: Dibujo de Ori en la pc, el aire...